jueves, 12 de febrero de 2009

Pabellon septimo(relato de Horacio)


Me asfixio! Dios!Pienso en mi cara se está quemando, ahora, mi cara Dios!Una explosión y los colchones se prenden fuego y nos quemamos vivosQuiero salir, quiero escapar, las puertas siguen encerrojadasEl pabellón en un segundo se nubló todo y yya no vemos nada másPruebo trepar hasta un ventanal buscando el aire y me balean fieroViejita, amor, hijas y amigas, buscan noticias en la puerta, ahí fueraTiempo después, escucho aún el ruiido loco de los bañoterosBuscan así baldosas flojas donde escondemos tesoro y miseriasPobrecito! pobre "el Cebolla", no pudo másSe degolló por miedoNadie es capaz (no pueden borrar mis recuerdos!)Nadie es capaz de matarte en mi almaY así te dan! Así te quiebran!Así te dan por culo allí sin másPor esa vez la Vieja Cosechera vino Por mí no quiso besar mi vidaEstoy herido, estoy quemadoVoy en camilla por el SalaberryVoy a tratar de hacer conducta aquíPara rajar antes que mis pulmonesSi va a pasar algo conmigoQuiero que sea en libertad allá afuera!Y nada más! irme y nada más!No quiero ver más gruesa de llaveroNi mirar la pared si el pasarela gritaPara tapar quejidos y lamentosYa nunca más!Ya nuncamasmasmasmasmasYa nunca masjamasjamasjamasjamas Y nunca ya voy a olvidarte, Pablo nunca!"CARLOS SOLARI"

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